jueves, 24 de enero de 2008

Dios es azúcar

Dios es Azúcar

Un día la profesora preguntó a los niños quien sabía explicar quien era Dios.

Uno de los niños levantó la mano y dijo:

“Dios es nuestro Padre. El hizo la tierra, el mar y todo lo que está en ella. Nos hizo como hijos de El.”

La profesora, buscando más respuestas, fue más lejos:

“¿Cómo saben que Dios existe si nunca lo vieron?”

Todo el salón quedó en silencio…

Pedro, un niñito muy tímido, levantó sus manitas y dijo:

“Mi madre dice que Dios es como el azúcar en mi leche que me hace todas las mañanas, yo no veo el azúcar que está dentro de la taza mezclada con la leche, más si no la tuviera no tendría sabor…

Dios existe, El está siempre en medio de nosotros sólo que no lo vemos, pero si el se fuera nuestra vida quedaría sin sabor” La profesora sonrió y dijo:

“Muy bien Pedro, yo les enseñé muchas cosas a ustedes, más hoy tu me enseñaste algo más profundo que todo lo que yo ya sabía. ¡Ahora sé que Dios es nuestra azúcar y que está todos los días endulzando nuestra vida!”

Le dio un beso y salió sorprendida por la respuesta de aquel niño.

La sabiduría no esta en el conocimiento sino en la vivencia de Dios en nuestras vidas.

Teorías existen muchas, pero dulzura como la de Dios aun no existe ni en los mejores azucares.

Que tengas un buen día y no te olvides colocar azúcar en tu vida…

¡CON MUCHO CARIÑO Y MUCHA AZUCAR!

Decídete a volar

Decídete a volar

Abandona tu comodidad, enfrenta tus miedos e inseguridades, y sólo así, comenzarás a volar... Si sientes que la vida no tiene sentido, que los problemas te están acabando, memoriza esta parábola:

"Un pájaro que vivía resignado en un árbol podrido en medio del pantano, se había acostumbrado a estar ahí, comía gusanos del fango y se hallaba siempre sucio por el pestilente lodo.

Sus alas estaban inutilizadas por el peso de la mugre, hasta que cierto día un gran ventarrón destruyó su guarida; el árbol podrido fue tragado por el cieno y el se dio cuenta de que iba a morir.

En un deseo repentino de salvarse, comenzó a aletear con fuerza para emprender el vuelo, le costó mucho trabajo porque había olvidado como volar, pero enfrentó el dolor del entumecimiento hasta que logró levantarse y cruzar el ancho cielo, llegando finalmente a un bosque fértil y hermoso.

“Los problemas son como el ventarrón que ha destruido tu guarida y te están obligando a elevar el vuelo o a morir.

Nunca es tarde. No importa lo que se haya vivido, no importan los errores que se hayan cometido, no importa las oportunidades que se hayan dejado pasar, no importa la edad, siempre estamos a tiempo para decir BASTA, para oír el llamado que tenemos de buscar la perfección, para sacudirnos el cieno y volar ALTO y muy lejos del pantano.

Abandona la vía segura y cómoda. Lánzate a la ruta incierta, llena de enigmas e inseguridades y hazlo solitariamente. Dios te acompañará y te dirá que camino tomar.

Hemos aprendido a volar como los pájaros,a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos.

domingo, 20 de enero de 2008

¿Cómo es tu corazón?

Un día un hombre joven se situó en el centro de un poblado y proclamó que él poseía el corazón mas hermoso de toda la comarca.

Una gran multitud se congregó a su alrededor y todos admiraron y confirmaron que su corazón era perfecto, pues no se observaban en el ni máculas ni rasguños.

Si, coincidieron todos que era el corazón más hermoso que hubieran visto.

Al verse admirado el joven sé sintió más orgulloso aún, y con mayor fervor aseguró poseer el corazón mas hermoso de todo el vasto lugar.

De pronto un anciano se acercó y dijo: ¿Por qué dices eso, si tu corazón no es tan hermoso como el mío?

Sorprendidos, la multitud y el joven miraron el corazón del viejo y vieron que, si bien latía vigorosamente, éste estaba cubierto de cicatrices y hasta había zonas donde faltaban trozos y estos habían sido reemplazados por otros que no correspondían, pues se veían bordes y aristas irregulares en su derredor. Es mas, había lugares con huecos, donde faltaban trozos profundos.

La mirada de la gente se sobrecogió - ¿como puede el decir que su corazón es mas hermoso?, pensaron...El joven contempló el corazón del anciano y al ver su estado desgarbado, se echó a reír.

"Debes estar bromeando", dijo. "Comparar tu corazón con el mío... El mío es perfecto. En cambio el tuyo es un conjunto de cicatrices y dolor."

"Es cierto," dijo el anciano, "tu corazón luce perfecto, pero yo jamás me involucraría contigo... Mira, cada cicatriz representa una persona a la cual entregué todo mi amor. Arranqué trozos de mí corazón para entregárselos a cada uno de aquellos que he amado. Muchos a su vez, me han obsequiado un trozo del suyo, que he colocado en el lugar que quedó abierto. Como las piezas no eran iguales, quedaron los bordes por los cuales me alegro, porque al poseerlos me recuerdan el amor que hemos compartido."

"Hubo oportunidades, en las cuales entregué un trozo de mi corazón a alguien, pero esa persona no me ofreció un poco del suyo a cambio. De ahí quedaron los huecos - dar amor es arriesgar, pero a pesar del dolor que esas heridas me producen al haber quedado abiertas, me recuerdan que los sigo amando y alimentan la esperanza, que algún día tal vez regresen y llenen el vacío que han dejado en mi corazón." "¿Comprendes ahora lo que es verdaderamente hermoso?".

El joven permaneció en silencio, lágrimas corrían por sus mejillas. Se acercó al anciano, arrancó un trozo de su hermoso y joven corazón y se lo ofreció.

El anciano lo recibió y lo colocó en su corazón, luego a su vez arrancó un trozo del suyo ya viejo y maltrecho y con el tapó la herida abierta del joven. La pieza se amoldo, pero no a la perfección.

Al no haber sido idénticos los trozos, se notaban los bordes. El joven miró su corazón que ya no era perfecto, pero lucía mucho mas hermoso que antes, porque el amor del anciano fluía en su interior.

Y tu corazón... ¿cómo es tu corazón?