sábado 1 de octubre de 2011
2 de Octubre MEDITACIÓN SOBRE LOS ÁNGELES DE LA GUARDA
I. Admira la bondad de Dios que ha destinado a un príncipe de su corte a que vele sobre tu conducta. Tu ángel de la guarda día y noche se mantiene a tu lado; te defiende contra el demonio y las tentaciones; te inspira santos pensamientos; te desvía del mal; intercede por ti ante Dios. Agradece a Dios la bondad que te demuestra al darte un conductor tan fiel y tan caritativo, y ve en esta gracia una prueba de la estima que tiene de tu alma. Agradece a tu ángel custodio por los servicios que te presta; pídele los continúe hasta tu muerte.
II. Ten profundo respeto por tu ángel y demuéstraselo todos los días con alguna oración. No mal trates, no escandalices a nadie; acuérdate de la palabra del Señor que te prohíbe escandalizar a los pequeñuelos, porque sus ángeles ven siempre el rostro de su Padre. Estos ángeles vengarán el daño que hicieres a quienes están a su cuidado. Si trabajas por convertir a algún pecador, ruega a su ángel custodio que te ayude. Honra a tu ángel de la guarda. No hagas en su presencia lo que no harías en presencia de una persona respetable (San Bernardo).
III. Considera a tu ángel custodio como al mejor amigo que tienes en este mundo. Él es fiel, no te abandonará en tus necesidades. Está infinitamente iluminado, consúltalo en tus dudas: no te engañará. Es poderoso para socorrerte: tiene más poder, más inteligencia y más fuerza que los hombres en quienes pones tu confianza. Escucha lo que te inspira. ¡Ah! si tuvieses un poco de fe, nada temerías, sabiendo que tu ángel está contigo.
La devoción a los ángeles custodios.
Orad por los viajeros.
ORACIÓN
Oh Dios, que, por inefable providencia, os dignáis enviar a vuestros santos ángeles para que nos guarden, conceded a nuestras humildes súplicas la gracia de ser sostenidas por su protección, y el gozo de ser en la eternidad los compañeros de su gloria. Por J. C. N. S.
1 de Octubre MEDITACIÓN SOBRE LA SANTIDAD RESUMIDA EN TRES PALABRAS
I. La santidad puede resumirse en tres palabras: abstenerse, sufrir, emprender. Abstente de las cosas ilícitas y peligrosas, y a menudo aun de las permitidas. Prívate de los placeres de esta vida y gozarás de los del cielo. No hay gozo más dulce, aun en esta vida, que privarse de un placer por amor de Dios. Señor, ¿cómo podría entregarme al placer viéndoos clavado en una cruz? ¡Existe un infierno para los voluptuosos y me abandono yo a las delicias!
II. Hemos de sufrir ataques de la concupiscencia, del mundo y del demonio. Hemos de sufrir insultos de nuestros enemigos y perfidias de quienes consideramos amigos. En fin, seas quien fueres, te desafío a que me cites tan siquiera un día de tu vida en que no hayas sufrido. Reflexiónalo bien. El mundo es incapaz de satisfacer nuestros deseos, y la inquietud incesante de nuestra alma, en el seno mismo de la abundancia, es una prueba de que sólo Dios puede colmarla. Considera el estado de vida que te plazca, no hay descanso ni en el más oscuro ni en el más brillante (San Euquerio).
III. Gran obra es nuestra santificación; es menester, para llevarla a cabo, trabajar seriamente por adquirir las virtudes cristianas. ¿Podrías acaso decir que posees alguna de ellas? No te desalientes sin embargo: para ser santo, basta quererlo. Examina qué te impide serlo y verás que no son sino bagatelas, como aquéllas de que habla San Agustín: Estaba retenido por las frivolidades y las vanidades más miserables.
El deseo de la santidad.
Orad por vuestros jefes.
ORACIÓN
Haced, oh Dios omnipotente, que la piadosa solemnidad de San Remigio, vuestro confesor y pontífice, aumente en nosotros el espíritu de devoción y el deseo de nuestra salvación. Por J. C. N. S.
lunes 7 de marzo de 2011
CONSEJO
CONSEJO
El Don de Consejo es un hábito sobrenatural por el cual el alma en gracia, bajo la inspiración del Espíritu Santo, intuye rectamente, en los casos particulares, lo que conviene hacer como si Jesús estuviera en su lugar.
Efectos del Don de Consejo:
- Nos preserva del peligro de una falsa conciencia.
- Nos resuelve con inefable seguridad y acierto multitud de situaciones difíciles e imprevistas.
- Nos inspira los medios más oportunos para orientar sanamente a los demás.
- Aumenta extraordinariamente nuestra docilidad y sumisión a las personas iluminadas por el Santo Espíritu.
Medios para fomentar este Don:
- Profunda humildad para reconocer nuestra ignorancia y demandar las luces de lo alto.
- Acostumbrarnos a proceder siempre con reflexión y sin apresuramientos.
- Atender en silencio al Maestro Interior.
- Extremar nuestra docilidad y obediencia a las personas que son verdaderos Testimonios de la Palabra de Dios.
Espíritu Santo, tú que me aclaras todo, tú que me iluminas el camino para que yo alcance mi ideal, tú que me das el don de perdonar y olvidar el mal que me hacen y que en todos los instantes de mi vida estás conmigo.
Deseo en este corto diálogo agradecerte por todo y confirmar una vez más que nunca quiero separarme de ti por mayor que sea la ilusión material.
Deseo estar contigo y todos mis seres queridos en la gracia perpetua, gracias por tu misericordia para conmigo y los míos. Amén
ENTENDIMIENTO
ENTENDIMIENTO
El Don de Entendimiento es un hábito sobrenatural infundido por Dios por la gracia santificante, por el cual la inteligencia del hombre, bajo la acción iluminadora del Espíritu Santo, se hace apta para una profunda intuición de las cosas reveladas y aún de las naturales en orden al fin último sobrenatural.
Efectos del Don de Entendimiento:
- Nos hace ver la sustancia de las cosas ocultas bajo los accidentes.
- Nos descubre el sentido oculto de las Divinas Escrituras.
- Nos manifiesta el significado misterioso de la semejanza y figuras.
- Nos descubre bajos las apariencias sensibles las realidades espirituales.
- Nos hace contemplar los efectos contenidos en las causas.
- Nos hace ver finalmente, las causas a través de los efectos.
Medios para fomentar este Don:
- Avivar la fe, con la ayuda de la gracia ordinaria.
- Perfecta pureza del alma y el cuerpo.
- Recogimiento interior.
- Fidelidad a la gracia.
- Invocar al Espíritu Santo para que nos conceda este don.
Espíritu Santo, inspíranos la práctica del bien.
Danos el mérito de las virtudes.
Haz que perseveremos en la justicia.
Sé tú mismo nuestra recompensa.
Llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu divino amor.
Que tu Divino Espíritu, Dios mío, nos ilumine, nos inflame y nos purifique.
Que nos impregne con su celestial rocío y nos haga fecundos en buenas obras.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del mismo Espíritu, por los siglos de los siglos. Amén.
CIENCIA
CIENCIA
El Don de Ciencia es un hábito sobrenatural infundido por Dios con la gracias santificante, por el cual la inteligencia de la persona, bajo la acción iluminadora del Espíritu Santo, juzga rectamente de las cosas creadas en el orden al fin último sobrenatural.
Efectos del Don de Ciencia:
- Nos enseña a juzgar rectamente de las cosas creadas en orden de Dios.
- Nos guía certeramente acerca de lo que tenemos que creer o no creer.
- Nos hace ver con prontitud y certeza el estado de nuestra alma.
- Nos inspira el modo más acertado de conducirnos con el prójimo en orden a la Vida Eterna.
- Nos enseña a usar santamente de las criaturas.
- Nos llena de contrición y arrepentimiento de nuestros errores pasados.
Medios para fomentar este Don:
- Considerar la vanidad de las cosas terrenas.
- Acostumbrarse a relacionar con Dios todas las cosas creadas.
- Oponerse enérgicamente al espíritu del mundo.
- Ver la mano de la Providencia en el gobierno del mundo y en todos los acontecimientos prósperos o adversos de nuestra vida.
- Preocuparse mucho de la pureza de corazón.
¡Oh, Espíritu Santo, alma de mi alma, te adoro!
Ilumíname, guíame, fortaléceme, consuélame;
Dime que debo hacer, dame tus órdenes; te
Prometo someterme a todo lo que deseas de mi
Y aceptar todo lo que permitas que me suceda;
Hazme tan sólo conocer Tu voluntad. Amén.
FORTALEZA
FORTALEZA
El Don de Fortaleza es un hábito sobrenatural que robustece el alma para practicar, por instinto del Espíritu Santo, toda clase de virtudes heroicas con invencible confianza en superar los mayores peligros o dificultades que puedan surgir.
Importancia y Necesidad
- Para la perfección de la virtud cardinal de la fortaleza.
- Para la perfección de las demás virtudes infusas.
- Para permanecer en estado de gracia.
- Proporciona al alma una energía inquebrantable en la práctica de la virtud.
- Destruye por completo la tibieza en el servicio de Dios.
- Proporciona al alma el heroísmo de lo pequeño además del heroísmo de lo grande.
Medios para fomentar este Don:
- Acostumbrarse al cumplimiento exacto del deber a pesar de todas las incomodidades.
- No pedir a Dios que nos quite la cruz, sino que nos de la fuerza para sobrellevarla santamente.
- Practicar con valentía o debilidad, mortificaciones voluntarias.
- Buscar en la Eucaristía la fortaleza para nuestras almas.
¡Oh, Espíritu Santo, dulce huésped de mi alma!
Yo te adoro, te alabo, te amo y te bendigo.
Me entrego a Ti para que me ilumines y fortalezcas, me serenes y me bendigas.
Inunda mi inteligencia de tu Luz Celestial, para conocer tu Divina Voluntad, lo que debo hacer, lo que debo modificar, como debo conducirme en los acontecimientos de la vida.
Robustece mi voluntad para afrontar los problemas y dificultades, para soportar las molestias y enfermedades, para ser bueno, tolerante y paciente con todos.
Te doy gracias por tu presencia en mi vida y te ruego me ayudes a perseverar en tu amor y en el bien, a vivir y obrar en unión contigo, a fructificar en mí los siete dones, a permanecer fiel a tus inspiraciones para poseerte eternamente en el Cielo. Amén.
PIEDAD
PIEDAD
El Don de Piedad es un hábito sobrenatural infundido por Dios con la gracia santificante para infundir en nuestro corazón, por instinto del Espíritu Santo, un afecto filial hacia Dios, considerándolo como Padre y un sentimiento de fraternidad universal para con todos los hombres en cuanto a hermanos nuestros e hijos del mismo Padre.
Efectos que produce en el Alma:
- Una gran ternura filial hacia nuestro Padre Creador.
- Nos hace adorar el misterio inefable de la paternidad Divina.
- Un filial abandono en los brazos del Padre Celestial.
- Nos hace ver en el prójimo un hijo de Dios y hermano de Jesucristo.
- Nos mueve al amor y devoción a las personas y cosas relacionadas de algún modo con la paternidad de Dios o la fraternidad cristiana.
Medios para fomentar este Don:
- Cultivar el espíritu de fraternidad universal con todos.
- Considerar todas las cosas como pertenecientes al Padre.
- Cultivar el espíritu de total abandono en brazos de Dios.
¡Ven Espíritu de Amor y de Paz!
Espíritu de Consuelo, fuente inagotable de gozo y paz, suscita solidaridad para con los necesitados, da a los enfermos el aliento necesario, infunde confianza y esperanza en los que sufren, acrecienta en todos el compromiso por un mundo mejor.
Haz fecundo el diálogo con los miembros de otras religiones y que las diversas culturas se abran a los valores del Evangelio. Amén.
¡Ven Espíritu de Amor y de Paz!
Espíritu de Consuelo, fuente inagotable de gozo y paz, suscita solidaridad para con los necesitados, da a los enfermos el aliento necesario, infunde confianza y esperanza en los que sufren, acrecienta en todos el compromiso por un mundo mejor.
Haz fecundo el diálogo con los miembros de otras religiones y que las diversas culturas se abran a los valores del Evangelio. Amén.
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