Envíame a alguien,Señor, que tenga tiempo para estar conmigo; que venga a verme, que me regale su presencia y rompa tiernamente el pesado silencio de mis días.
Envíame a alguien, Señor, que me sonría y piense conmigo; que se sienta libre para poner su mano en mi corazón dolorido y saque a luz mis más íntimos pensamientos.
Envíame a alguien, Señor, rico de humanidad, rico de ti, que me ofrezca el don de tu Palabra el alimento de tu Cuerpo y la comunión con tu Iglesia.
Que un día, Señor, puedan oir de ti: "Vengan, benditos de mi Padre, porque estuve enfermo y me visitaron". ( A. Pangrazzi)
